Muy de moda se han vuelto las anualidades indexadas como instrumento para la jubilación. Y sí: pueden ser una excelente manera de suplementar inversiones a largo plazo. Pero hoy quiero aclarar, bien directo y sin rodeos, una de las preguntas más comunes que nos hacen en la oficina:
Los famosos bonos de apertura.
La primera pregunta es siempre la misma:
“¿Es cierto que me dan un bono solo por abrir la cuenta?”
Y es que suena a chiste, porque usted ve ofertas de 5%, 11%, 14% y hasta 20%, y piensa:
“¿Cómo es posible que si deposito $200,000 automáticamente me gané $40,000?”
Pues sí: el bono ES REAL.
Ahora… que sea real no significa que sea “gratis”. Y aquí es donde está la clave.
En esta vida no hay nada gratis, y ese bono tiene que salir de algún lado.
Cuando usted deposita dinero en estas anualidades indexadas, por lo regular el contrato viene con una de estas dos cosas (a veces ambas):
En palabras simples: su anualidad puede no ganar todo lo que gane el mercado.
Supongamos que el S&P 500 generó 15% en un año.
Si su anualidad indexada tiene un cap de 10%, eso quiere decir que aunque el mercado haya generado 15%, usted gana 10%. Punto.
Ahora, si hablamos de participación, significa que usted gana un porcentaje de lo que rinda el mercado.
Ejemplo:
Entonces usted gana 10.5%
(15% x 70% = 10.5%)
Aquí es donde mucha gente se confunde.
Cuando usted compra una anualidad indexada con bono, casi siempre pasa esto:
✅ Le dan el bono
pero…
❌ Le bajan el cap o la participación
Ejemplo claro:
Y lo mismo puede pasar con los porcientos de participación.
O sea: el bono no es magia. Es un intercambio.
La respuesta honesta:
Depende.
El bono puede ser EXCELENTE, pero no es para todo el mundo.
En ese caso, el bono puede salir caro, porque le recorta el potencial de ganancias.
En fin, ahí el bono puede hacer mucho sentido, porque usted valora más estabilidad y planificación que exprimir cada punto de rendimiento.
Las anualidades indexadas con bono de apertura están bien de moda, y pueden ser un gran instrumento para su estrategia de jubilación… pero oriéntese bien.
Porque la pregunta no es si el bono es real.
La pregunta es:
¿Ese bono le conviene a usted con su edad, su objetivo y su horizonte de tiempo?
Y ahí es donde se decide todo.